En un mundo donde la línea entre lo humano y lo artificial se desvanece, el auge de la tecnología ha dado lugar a criaturas inimaginables. Entre las sombras de la ciudad ciberpunk, se alza un ser temido y legendario: el dragón cibernético. Con escamas metálicas resplandecientes y ojos brillantes como luces de neón, el dragón cibernético surca los cielos digitales en busca de presas tecnológicas.
Su rugido retumba a través de los circuitos y cables, enviando ondas de temor a aquellos que osan desafiar su dominio. En los callejones oscuros de la metrópolis, los hackers y piratas informáticos hablan en susurros sobre él, temerosos de atraer su atención. Se dice que es invencible, un guardián imponente de los secretos más oscuros de la red.
